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El amor por los canarios de Ramiro Martín se remonta a su infancia, cuando en Navamojada (Ávila) los chavales cogían pájaros del bosque. "Allí no había canarios, pero sí jilgueros, verdecillos, verderones o pardillos, y nos hacíamos con los nidos para poder criar".

Los secretos de la canaricultura son fascinantes, especialmente los que se refieren a la de canto, que es la que practica, y donde los animales compiten por equipos de cuatro canarios y de forma individual. "En los últimos años se ha añadido la modalidad de dúos, pero si no cantan los dos a la vez no puntúan", dice este canaricultor que ahora tiene unos 200 canarios.

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00:00Huevos de plástico para suplir los originales, para que no los rompan mientras se tienen crías.
00:07Hay otros que los ponen brócolis, pero yo los pongo, uno ve, collores de lechuga,
00:11porque así me escunde más. Imagínate que vas a concursar, como pasa a mí este año,
00:17que dos días antes se te muere uno que los hermanos han puntuado con 93 puntos. Un disgusto
00:24y un berrinche, claro. Desde pequeño, el coger los pájaros del campo, que antes se cogían del
00:29campo, en Navajo Mojada, en Ávila. Allí no había canarios, pero había jilgueros,
00:33verdecillos, verdelones, de todo, jardillos. En el mundial suele haber 20 o 30 mil pájaros.
00:39Empecé a criar cuando mis hijas eran pequeñinas. En equipo, cuatro. En individuales, tres o dos.
00:47Ahora he sacado dúos. En un concurso de canto se puntúa floreos, el más importante. Floreo es
00:55las distintas variaciones que va haciendo el pájaro al principio. Cascabel es como si sonara
01:00un cascabel. Variaciones conjuntas. Cuando empalman canción tras canción de distinta manera. Agua
01:07lenta. Los tienen muy, muy poquitos. Eso es un sonido que sacan del ruiseñor.

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