Alfonso Rojo: “La II Carta de Pedro el Mentiroso a los Borregos y los apaños de Begoñita Perón”

  • el mes pasado
No he podido resistirme.
Tras la II Carta de Pedro el Mentiroso a los borregos, no me queda otra que recurrir al género epistolar .
Lo que no tengo claro, a diferencia del marido de Begoña, son los destinatarios de mi misiva.
Excluyo entre estos, por supuesto, a los votantes contumaces del PSOE, a los pseudoperiodistas de la ‘Brunete Pedrete’ y a los progres en general, porque se trata de una recua inasequible al sentido común y a menudo a la decencia.
Esto va para gente con dos dedos de frente, una pizca de dignidad y cierto sentido del humor.
Una pregunta retórica es la que formulas sin esperar respuesta, con la finalidad de reforzar tu argumento y a la vez incentivar al oyente a reflexionar sobre un asunto o un punto de vista.
Por lo tanto, no hace falta que nos contesten desde el Gobierno Frankenstein o que cualquiera de los aludidos de explicaciones.
Escribía Sánchez, en su segunda y también llorosa misiva, que resulta "extraño" que la citación de Begoña se anuncie cinco días antes de las elecciones al Parlamento Europeo, porque existe la "regla no escrita" de no dictar resoluciones judiciales antes de los comicios, para no "condicionar" el voto del personal.
Argumento que ha repetido en prime time televisivo el ministro Marlaska, apelando a su condición de ex magistrado y mandando una velada amenaza al juez Peinado, y que hacen suyo a estas horas El País, la Cadena SER, LaSexta y resto de periodistas amarrados al pesebre de La Moncloa.
Pero vamos a ver… ¡majaderos!
¿No es de primero de Democracia que el ciudadano acuda informado a las urnas?
¿No resulta evidente que el elector, antes de depositar su papeleta, debe conocer sus opciones y la naturaleza, principios, posiciones y propuestas de los candidatos que piden su voto?
Por lo tanto, mascullen lo que mascullen Sánchez, Marlaska, Tito Berni, Koldo, Ábalos, Barrabés, Zapatero, Pepiño Blanco o María Santísima, sería antidemocrático hurtar a los electores que uno de lo partidos que concurre a los comicios es una banda de ladrones o que se gasta el dinero del contribuyente en puticlubs y cocaína o que tiene al mando a un tipo, cuya esposa es sospechosa de dedicarse al tráfico de influencias.
Sumen a eso que en España siempre hay elecciones, lo que nos obligaría a paralizar permanentemente a los jueces, pero eso es lo de menos.
Lo que intenta transmitir Pedro a los borregos es que la Justicia debe plegarse a las necesidades, urgencias o conveniencias de los políticos y que, en campaña electoral, los de izquierdas, incluyendo a su imputada cónyuge a quien ahora lleva a los mítines como si fuera la Purísima, gozan de impunidad.
No tiene un pase y suena ridículo, aunque la izquierda española se traga cualquier cosa, incluido que el caradura de su jefe les venda ahora que su mujer goza de propiedades mágicas y ahora se llama Begoñita Perón.

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